El pasado 2 de abril falleció en la ciudad de New York uno de los músicos de Jazz más representativos de Argentina. A la edad de 83 años, el cual deja una gran carrera musical, con un gran registro de éxitos, uno de los internacionales sería la banda sonora de la película "El último tango en París". Músico que sería inspirado por la magia del saxofonista Charlie Parker, llegando a admirar siempre la carrera de otro gran peso pesado como lo fue y sigue siendo, el saxofonista John Coltrane. Muchos críticos llegaron a nombrarle como su claro sucesor. El pasado mes de noviembre, recogería el Grammy a toda una vida de música, como mejor embajador del Jazz latino. Ese mismo mes, daría su ultimo concierto en el Blue Note de New York.
Una de las mejores formas que hay de empezar el año, es poder recibirlo con la música de dos grandes pesos pesados del Jazz. Dentro de una grabación que se ha llegado a antojar como una de esas reliquias que eran muy difíciles de encontrar, debido a que nunca tuvo una salida de forma oficial. Llegando a la liberación del álbum en directo, que llegaron a grabar en 1959 el maestro Wes Montgomery con el trío artístico del pianista, otro grande dentro de la escena musical de Chicago, Eddie Higgins. Dicha grabación que ha llegado a estar encerrada durante unos 46 años. La cual llegó a tener una edición especial de vinilo de 12 pulgadas en edición limitada, creada exclusivamente para el año más consumista, el Black friday. El pasado 15 de enero vio su edición en formato normal, grabación que llegaría a estar en manos del productor Zed Felman. Y que llegó ha guardado tan celosamente. Grabaciones donde a golpe de Hard, se improvisan clásicos como "Give Me the Simple Life" , compuesta por Rube Bloom, y que llegaría a estar interpretada por Ella Fitzgerald, o Tony Bennett. "Prelude to a Kiss" del maestro Ellington, canción que pondría letra Irvin Gordon y Irving Mills. "Stompin' at the Savoy", canción compuesta por Edgar Sampson, la cual sería recreada por grandes músicos como Benny Goodman, Louis Armstrong, o Jimi Hall. "Li'l Darlin" siendo una canción de Neal Hefti para la orquesta de Count Basie. Siendo otro gran tema que tendría sus varias versiones con el recorrido de los tiempos, en la que destacan los músicos como Charlie Byrd, George Benson, ... . La canción que Thelonious Monk compuso en la década de los cuarenta, y que la grabará en varios álbumes, junto a saxofonistas como John Coltrane. Terminando con una versión muy movida del clásico de Cole Porter, y que saldría en la película de Woody Allen, Días de radio.
Muy pocos músicos pueden llegar a llevar una amplia carrera de 50 años, y aunque sigan con su misma forma de inscribir y estructurar sus nuevas canciones, vuelven a sorprender. Vuelven a escribir su nombre en letras de oro tras las composiciones que llegan a dar en sus nuevos trabajos. John Mclaughlin es de esa cepa de sabiduría que lleva consigo el arte de seguir recreando su estilo, haciendo que sea una nueva lección de inconformidad, de la búsqueda de nuevos sonidos dentro de su larga trayectoria. Ahora a sus 74 años, llega con su Black light, un disco de Jazz fusión, donde deja claro que el sigue siendo uno de los más grandes que ha dado este estilo, en toda su historia. Ya sea con la Mahavishnu Orchestra, grupo que se cogio el nombre por un apodo que le pusieron a el flamante guitarrista, o en colaboración con otros grandes músicos del Jazz, que estarían abriendo sus miras musicales al de la innovación antes que la muerte, como puede ser el maestro Miles Davis, Al di Meola, o en el plan hispánico, el añorado guitarrista Paco de Lucía. Black light suena vertiginosamente virtuoso, y como lo que ha estado mostrando en su haber, inconformista en la búsqueda de nuevas sensaciones musicales, sin llegar a dilapidar ese legado que dejo con la fusión de los años setenta.
Black light está formado por ocho canciones, dirigidas para homenajear a todos los amigos de carretera, a todos los músicos que han sido parte del recorrido de su vida musical. Haciendo una notable aportación y mención hacia el batería Kiki. Así mismo, hace un álbum lleno de la sabiduría que él solo sabe hacer en un estudio de grabación o en un directo.
El baterista chileno Antonio Sanchez, más conocido por haber sido el compositor de la banda sonora de la película Birdman. También por ser un músico en el que lleva apareciendo en el grupo del guitarrista Path Metheny desde hace algo más de 10 años; o haber tocado junto a maestros del Jazz como Chick Corea, Enrico Pieranunzi, entre otros... Regresa este año a la actualidad musical con el grupo Migration, en el que ahonda en los ritmos más duros del Jazz moderno. Con un pletórico John Escreet al piano, el cual dibujara sus notas con un piano o con un sintetizador, David Binney al saxo, un músico que impondrá mucha intensidad dentro de sus varias intervenciones y Matt Brewer al bajo, el cual borda en un solo la perfección, en el tema "Imaginary Lines" siendo un álbum parcialmente instrumental, en el que aparecerá una voz femenina, que ponga un pulso más intenso, llevando las composiciones hacia un terreno más cercano del Blues.
Se encontraba en plena gira arropado por el calor de su público, justo cuando después del concierto que ofrecería en Madrid. Cuando de camino al hotel un paro cardíaco ha silenciado su piano para siempre. Las teclas que hicieron escribir el sonido de New Orleans en claves de Oro nos decía adiós prematuramente, sin avisar.
Enterraran su cuerpo, pero nunca lapidaremos el amor por su música.
No es la primera vez que hago mención de este maravilloso músico, hijo de uno de los cineastas más grandes que ha existido en el séptimo arte, Clint Eastwood, y que ha llegado a realizar trabajos para las películas los dos juntos "Gran Torino", "Invictus". El cual encontró en la pasión por la música de los años 50 y 60, impregnado por la sabiduría de su mentor. Time pieces vuelve a ser otro disco de Jazz, con el aroma de los ritmos que se fraguaban después de la segunda guerra mundial. Melódico, dinámico, duro y directo. Un disco en el que arriesga con los seguro, y aunque se me antoje y crea que pueda decir de más, Kyle es un jugador que juega con las cartas marcadas. Llegando a grabar composiciones de Herbie Hancock, y Horace Silver además de composiciones propias resolviendo todas estas composiciones con una brillantez que muchos músicos que ha rulado en el mundo de la música no llegan ni por asomo. Por lo cual es un punto en el que su juventud y la forma de hacer la música tan a temporal que hace es inaudita. Solo se tiene que escuchar el tema "Blowin' the Blues Away" una composición de Horace Silver. Es una canción que juega sobre seguro pero que arriesga con unos ritmos muy frenéticos, y con los que llega a saber jugar para que todos los elementos acaben funcionando. Dejando una magnifica cover. O con las melodías que estarán mezcladas y no reñidas con los ritmos más estridentes de los metales. Llegando a sonar el piano muy potente, al estilo más clásico del Hard Bop.
La dulce voz de la cantante británica Rumer, recorre por varios pasajes canciones clásicas del Rock, Soul y Jazz, bajo el nombre de caras b y cosas raras de sus dos álbumes que ha llegado a editar hasta ahora. Un suculento álbum donde no faltaran canciones como "arthur's theme (best that you can do)", de Christopher Croos, "Come saturday morning", de Fred Karlin, y Dory Previn, tema que ya sería versionado por grandes del Jaz como Chet Baker,o Tony Bennett entre otros, o un gran clásico que hace poco le mencione aquí, "Moon river". Un álbum con 17 canciones que servirá como un buen entrante para cualquier velada romántica...
Hace años que no oía hablar del sello Impulse!, el cual ha sido una gran señal para que hoy conozcamos el Jazz tal y como es. Imprescindible como los músicos que han pasado por él, siendo capitaneado por uno de los más grandes saxofonistas que ha parado el Jazz en toda su historia. Si, estoy hablando de John Coltrane. El cual llevo un sello donde se quiso romper con todo desde el primer día de su creación, el cual llego fusionar lo clásico, con lo moderno, el Be-bop- con el Hard Bop, el hard Bop con el Free Jazz. Dando talentos tan indiscutibles como Gil Evans, Benny Carter, o John Handy, entre otros grandes músicos.
En esta ocasión son las notas de un joven pianista el que nos muestra un ritmo de Jazz con los estilos que se están depurando hoy en día, con funk, electrónica, . Jacky Terrasson no se corta en hacer volar sus dedos por las teclas del piano, el cual llega a sintetizar y meter percusiones a un ritmo descomunal. Llegando a dejar delicias como "Un poco loco", "Dance", o "Blue in green". Take This es un álbum en el cual bebe de muchas influencias musicales con la base del Hard Bop más auténtico que se ha llegado a destilar. Sin duda, un gran disco para el sello que lo hace firmar.
3 años después de su trabajo en estudio "Renaissance" Marcus Miller regresa para ofrecernos otra tanda de ritmos africanos a golpes de Funky, y Jazz, siendo, Afroodezia un álbum inconformista que te atrapara desde su primer comienzo, creado por el multiinstrumentista Marcus Miller el cual a través de su música te ira relatando varios lugares como puede ser París, Rio de Janeiro, Marruecos, Nueva Orleans y Los Ángeles, con canciones espectaculares como "B's river", "We were there", "Papa was a Rolling Stone"... Siendo un álbum apadrinado por la Blue Note, un sello que no se arriesga con productos que no cumplan una mínima calidad, casa discográfica a la que debemos muchos y grandes clásicos del Jazz. Recreado por un músico que lleva la música en sus genes.
La preciosa voz de la cantante alemana Sandy Müller impregna de suavidad a los compases melódicos de su nuevo álbum, Muse. Un disco donde estará lleno de luces y sombras, siendo este cargado de intensidad, con la fuerte presencia del piano y una sólida base de batería que irán desgranando "I went to heaven", "Willow weep for me", "Horacio", este último una maravilla que vale el disco entero, además el tema que da nombre al disco, "Muse", o en el lado más flojo del álbum, el clásico de la pianista mexicana Consuelito Velázquez, "Besame mucho", tema inmortalizado por la cantante Sara Montiel. Canción que en eta ocasión la llega a fusilar con una voz un tanto horrenda. En la que yo creo que si no sientes el tema dentro de tu corazón, por muy buena voz que tengas, lo único que llegaras hacer es despotricar un tema que no se merece tales insultos.
Lyambiko es el apodo de la cantante de origen africano, viniendo ella de una estirpe de músicos, como su abuelo, que sería baterista de un grupo de Jazz, o su padre, que sería cantante. En 1999 se formaría dentro del conservatorio de música de Berlin. Llegando a formar en el 2001 su propio cuarteto, el cual llevaría el apodo de la cantante. Llegando a grabar, con el Muse, nueve álbumes. El cual recoge la mejor esencia del Jazz vocal, con un garbanzo negro, que no tendría que empañar la elegancia con la que se llega a tratar cada canción.
El cuarteto segoviano, La banda Mancini, con Cuco Perez al acordeón, Ignacio Vidaechea al saxo y la flauta, Pájaro Juárez a la guitarra y Eugenio Uñon García al Vibráfono, nos trasladaran a los sonidos más místicos y románticos de la ciudad de París, hasta los rincones de la calles de Manhattan.Con el álbum que rinde tributo a uno de los mayores maestros compositores que ha tenido la Meca del Cine, Henry Macini. A el debemos canciones de películas tan famosas como "Desayuno con diamantes", "La Pantera Rosa", "Dos en la carretera", o "Charada"... La banda Mancini es un álbum que te sorprenderá por la simpleza e inteligencia que otorgan los músicos a los temas como "River Moon", una canción transformada desde su sonido original con el de un Ukelele, para llegar a ser retratado al ritmo de una banda de calle, los ritmos salseros que meterán en Meglio Statera, o la fidelidad con la que recogen el clásico "Pink panther". En "Lujon" el sonido del saxo se hará más patente dentro de unas sutiles melodías. Con 14 temas que harás ver las canciones del cine de una forma más inteligente y sutil.
Con instrumentos que no suelen ser nada habituales dentro del mundo del Jazz como el acordeón, con ese sonido tan definido que en algunos momentos te llevaran a los ambientes circenses o a las terrazas de Venecia. O el Vibráfono, del cual debemos maestros tan importantes como Walt Dickerson. la banda Macini es un gran homenaje al mundo del cine en su época dorada.
El Jazz en la radio se ha quedado huérfano tras la muerte de Juan Claudio Cifuentes. Presentador del programa emitido por Televisión Española "Jazz entre amigos", o en los programas de radio, "Jazz porque sí", y "A todo Jazz", falleció hoy tras haber sido ingresado hace 8 días a causa de un ictus.
Ahora nos quedaremos con sus "Besos, abrazos, carantoñas y achuchones múltiples para todos" y las horas donde nos ponían lo mejor de la mejor música del mundo, El Jazz. D.E.P.
El batería Shelly Manne se rodeo de sus hombres para hacer una serie de grabaciones, en esta segunda parte lo harían dentro de una actuación en San Francisco el 24 de septiembre de 1954.Mostrando una aptitud densa, suave y armoniosa dentro de un concierto que te llevara al éxtasis.
En el se rodea por Joe Gordon a la trompeta, muy pocos como el hizo ese sonido de Cool contara maestría. Richie Kamuca a el saxo tenor, músico que trabajaría con Chet Baker, o Modern Jazz Quartet. Victor Feldman al piano, un gran músico ingles que vio su mejor época tocando en la costa de San Francisco, en Estados Unidos, y Monty Budwing al bajo.
Suave, denso y melódico, sus grabaciones serán como un placentero paisaje de música acomodada por unos músicos que aunque no tuvieran el éxito que realmente se merecían, si que son una gran parte importante del mundo del Jazz.
El ganador de 17 premios Grammy Steven Epstein, junto a George Butler dispusieron su labor de productores para este fantástico álbum en directo del alumno de Miles Davis, Wynton Marsalis. Álbum que sería recogido de las actuaciones ofrecidasen el club Blues Alley entre los días de 19 y 20 de diciembre de 1986. Acompañado de un gran cuarteto con nombres como el pianista Marcus Roberts, un músico que estaría dentro de la formación de Elvin Jones, para el álbum que rindió tributo a John Coltrane en el 1992. Elvin Jones sería elBatería del mejor cuarteto que llego a tenerJohn Coltrane, y que también le habría dado una primera oportunidad a Wynton Marsalis cuando este era muy joven, acompañándole en los conciertos después del fallecimiento del gran saxofonista John Coltrane. Al bajo está Robert Hurst, miembro de Tonight Show Band, gran bajista que en solitario obtendría el éxito desde su primer álbum. El cual obtendría el puesto número 13 en las listas de los Billboard. Para cerrar el cuarteto Jeff Watts "Tain", que cubre la batería en el directo, músico que compagina sus grupos como líder al mismo tiempo que músico de sesión para gente de la talla de Branford Marsalis (hermano de Wynton), Harry Miller o David Gilmour entre otros.
El álbum llega a contener cuatro composiciones del trompetista,y un pequeño recorrido de los maestros compositores del Jazz, donde entran el inmortal Charlie Paker, Kenny Kirkland,o composiciones de los músicos que le acompañaron en esa noche, como “Juan” de Marcus Roberts y Jeff Watts "Tain". Dejando unas piezas muy al uso del trompetista, el cual no se anda por las ramas buscando nuevas sensaciones dentro de su estilo y se asienta en lo clásico. Un estilo que ira elevando desde el Bebop hasta el Hardbop. Los cuales por esa época estaría dentro de un estilo a temporal, ya que el Jazz fusión se hizo con casi todo el mercado, dejando el Jazz de después de la segunda guerra mundial como un recuerdo para el público más conservador. Con el paso de los años, este mismo volvería a triunfar en los festivales. Al cual se le llego a otorgar una segunda juventud unos años después. Por su parte Wynton Marsalis ofrece una dirección perfecta de la banda con momentos muy efusivos entre los músicos donde retrataran sus instrumentos a una velocidad vertiginosa, a través de unas sesiones inmortalizadas en un doble álbum.
Si hubo algo que supo aprender del maestro Miles Davis, es el rodearse de músicos que sepan cubrir las necesidades del directo. No nos engañemos, Miles Davis es un gran músico dentro del Jazz, y su nombre nunca se debería borrarse de su privilegiado trono que le habrían concedido los críticos y su público. Pero su éxito erradicaba más por la compañía que él tenía que por sus propias composiciones. Para mi Lee Morgan fue con diferencia mucho mejor compositor y músico que el propio Davis. Wynton Marsalis no escatimo en encontrar un personal que efluyeran Jazz desde sus instrumentos sin la necesidad de buscar sonidos que alejasen el significado de las tablas que buscaba crear y recrear el propio Marsalis. El cual se le olvido meter alguna composición de Miles Davis. Ya fuera de que los dos músicos no llegaron a acabar nada bien, también hay que saber que los dos juntos también se encontraron dentro de una gran historia llamada Jazz. “Live at Blues Alley” es un disco vertiginoso de molidas llevadas hasta su máxima expresión y velocidad, conducidas por un cuarteto de pura ambrosía” como diría mi gran amigo Il Cavaliere.
Hay muchas formas de poder viajar a la ciudad de New York sin tener que moverte de tu casa. Entre las cuales están el ver una película de Martin Scorsese o Woody Allen, y también la posibilidad de poner un disco de Jazz en tu tocadiscos y vibrar con el sonido tan contundente de esta maravillosas obra que fue editada en varios volúmenes. The best of Newport in New York '72. En esta ocasión el volumen 2 recoge la unión de músicos tan memorables como Dizzy Gillespie junto a Stan Getz, John Blair o Max Roach dentro de una banda de diez músicos tocando el tema "Bags groove"; Joe Newman, Gerry Mulligan, o Budd Johnson estarían en la formación de nueve músicos para el tema "Perdido". Dos composiciones enfocadas de una forma privilegiada por unos músicos que son cátedra dentro del Jazz, y en una época donde su música estaría pasando por sus momentos más bajos en lo que se refiere a popularidad.
Lo peor que le puede pasar a un músico es que en sus años que haya estado dando por la música llegue u día de que las nuevas generaciones no sepan nada del el. Si encima estamos hablando de un músico que vio nacer el Jazz en todo su auge, y que el compuso e interpreto musicalmente la música de grandes compositores del siglo XX. Louis Arsmtrong fue más que un trompetista, fue más que un showman, fue más que un compositor, es una leyenda, es junto a Duke Ellington los compositores por excelencia de la música clásica del siglo XX. Su música y el es parte de la historia del Jazz, el cual no se entendería como lo entendemos ahora si no hubiera existido el gran genio que puso melodías y sonrisas a toda la gente que se acercaba a los salones de baile para disfrutar de su música. Tal vez sea aquí su mejor argumento para poder empezar a contar la historia, justamente a través de sus admiradores los cuales siempre le deberán lo que ellos fueron, y los que siguen vivos, los que ellos son.
El cómic nos repasara su historia desde que era un crio hasta sus últimos días. Un joven que amaba la música y que siempre busco el superarse así mismo cada momento, a pesar de las grandes dificultades que tendría. Potato head Blues es un cómic que te hace llegar mucho más cerca a como fue el maestro Armstrong y su propia música.
El Jazz, la Bossa o las músicas étnicas del mundo tuvieron un gran exponente a cargo de la flauta del neoyorquino Herbie Mann. Empezaría su carrera a partir de tocar el saxo o el clarinete encontrando su sonido en la flauta, instrumento con el que le popularizo, llegando a ser el single "Hijack" su mayor éxito comercial. El propio músico siempre definió si música como un sonido underground de Memphis, en el que la sección rítmica tendría u obtendría un gran papel dentro de su música.Durante 5 décadas su música seria expuesta, siendo "Beyond Brooklyn" su último y álbum póstumo en editarse.
Influencio a muchos músicos con sus ritmos bailables y Smooth Jazz, estilos muy criticados por los aficionados al Jazz en su estado puro, pero que al mismo tiempo le hizo sobrevivir en la época más floja llegando a grabar junto a músicos como Duane Allman, o Cissy Houston.
Criado en los suburbios de New York, justamente en el Harlem, o como bien se le conoce "La cocina del infierno". Duke Ellington llego a forjar una carrera donde le dejo posicionado como el mayor compositor de la historia de la música en el siglo XX. Un joven con una infinita pasión por la música del pueblo afroamericano e incomprendido por sus propios padres, los cuales llegaban a descalificar a su hijo como un mero pianista de Ragtime.
La historia es un homenaje a Duke Ellington y al dueño del famoso club neoyorquino "Cotton club", estoy hablando de uno de los gangsters más famosos que tuvo los suburbios de la ciudad y que dan un pequeño repaso a su vida con la que empieza en una conversación en un taxi junto a Ellington recordando viejos tiempos, esto cuando ya eran mayores, claro esta.
El cómic te hace vivir su música, además de llevar dos discos los cuales harán que lo disfrutes con mucha mas profundidad.
Canciones es un cómic donde mezclan la dureza de las canciones que cantaba la maravilosa y atormentada voz de Billie Hollyday con la transcripción de los poemas de Miquel Jurado y los dibujos de Tha. El canto hacia una dama que lloraba con la música, una llanto que estremeció a muchos grandes maestros del Jazz, y que en el caso de Basie, le enseño un camino por el que ir dentro de su estilo musical. Una gran orquesta que no encontraría su rumbo hacia el estrellato dentro del mundo del Jazz hasta que no llegaron a conocer a la dama de la voz melancólica, Holiday.
Canciones es sin duda un gran cómic que pondrá imágenes a las canciones de la eterna cantante del Jazz, las cuales te muestran el lado más romántico, y al mismo tiempo el lado más amargo que conlleva muchas veces el amor consigo mismo. Un cómic con muchas historias relatadas desde la voz de la gran diva hasta la impresión donde se me hizo muy corta su lectura, y al mismo tiempo como en sus propias canciones, muy densa y profunda.
Echaba de menos volver a la tienda de Carlos y oler el aroma de los discos de vinilo, saborear la música que desde las estanterías desprende un sabor a vino añejo, con aroma, cuerpo, y sobretodo elegancia. Así tuve que ser cuando el esta celebrando ya los 25 años de su tienda, la cual económicamente no le da para muchas alegrías, pero que desde allí el sabe saciar la sed de todo aquel que este buscando un lugar para apartarse de este mundanal ruido que perfora cada día las aceras de nuestros barrios, y que hoy en día hace de las personas menos personas y si más animales de carga, un mundo que hace tiempo que no sabe que es la vida.
Hace mucho tiempo que yo no sabia que era desconectar y el jueves, joder el jueves lo hice. Con dos billetes pequeños en el bolsillo me pude llevar esta joya, un álbum imprescindible para poder resarcirte en unos momentos con el ritmo suave y contagiable de la trompeta del maestro Kenny Dorhem. El cual libero en el 1961 este fabuloso álbum acompañado por el inconfundible e inigualable Paul Chambers, un músico que se lo hizo para poder estar en parte de las mejores obras que llego a ser grabadas en el Jazz, al igual que el genio saxo tenor Hank Mobley, saxofonista inconfundible dentro del Hard Bop y el Soul Jazz.siendo este el segundo álbum en el que participa con el trompetista Dorhem, llegando a grabar en el 55 el Afro-Cuban, otro maravilloso disco que te lo recomiendo.Al sonido del golpeo de las teclas estuvo el gran pianista Kenny Drew, maestro que acompañaría a John Coltrane en su fantástico álbum "Blue train" y que en este demuestra todo su valor, a la baquetas Philly Joe Jones, tenéis que escuchar el tema que da nombre al disco, es pura magia y con u ritmo totalmente desenfrenado.
Suave al igual que denso, con unos movimientos de batuta por parte del maestro Dorhem que hará que el disco coja una velocidad de vértigo y una temperatura que hará que ardas con cada melodía que escribe en su décimo tercer álbum de estudio, tercer álbum para la Blue Note. Donde se supo arropar por grandes para unas piezas que claramente lo pretendían. Un álbum con toques de Bebop y que el maestro Mobley se encarga de endurecer las notas, los compases así hasta llegar a ritmos freneticos adornandolos del Hard más puro y elegante que se pueda llegar a escuchar. Aquí es donde la magia surge en este fenomenal quinteto de Jazz, los cuales hacen una música totalmente libre, improvisada y con una compenetración que haran de este disco algo inolvidable dentro de cualquier tiempo venidero.